Puntos destacados de la investigación:
- Según un análisis de los datos de salud de Project Viva, un estudio a largo plazo sobre la salud de las mujeres y los niños en el este de Massachusetts, si los adolescentes sustituyeran 30 minutos de tiempo sedentario al día por dormir o realizar actividad física de moderada a intensa, podrían reducir su resistencia a la insulina y, por lo tanto, el riesgo de padecer diabetes tipo 2.
- Sustituir 30 minutos de tiempo sedentario al día por dormir o realizar actividad física de moderada a intensa redujo una estimación de la resistencia a la insulina en casi el 15%.
- Las iniciativas de salud pública para promover la actividad física o el sueño en lugar de las actividades sedentarias podrían ayudar a mantener la salud cardiometabólica entre los adolescentes de EE. UU.
- Nota: El estudio que se presenta en este comunicado de prensa es un resumen de investigación. Los resúmenes que se presentan en las reuniones científicas de la American Heart Association (Asociación American del Corazón) no son revisados por expertos, y los hallazgos se consideran preliminares hasta que se publiquen como un artículo completo en una revista profesional científica revisada por expertos.
Prohibida su divulgación hasta las 1:30 p. m., ET / 12:30 p. m., CT del viernes 20 de marzo del 2026
BOSTON, 20 de marzo del 2026 — Los adolescentes que sustituyeron solo media hora de comportamientos sedentarios, como sentarse en el sofá o pasar tiempo frente a la computadora, cada día por actividad física de moderada a intensa o dormir, pueden reducir su resistencia a la insulina, un factor clave para prevenir la diabetes tipo 2, según una investigación preliminar presentada en las Sesiones Científicas EPI|Lifestyle del 2026 de la American Heart Association (sitio web en inglés). La reunión se lleva a cabo en Boston, del 17 al 20 de marzo del 2026, y ofrece los últimos avances científicos sobre salud poblacional, epidemiología, prevención, estilo de vida y salud cardiometabólica.
"Me sorprendió gratamente la fuerza de la asociación entre sustituir 30 minutos de sedentarismo por actividad física de moderada a intensa: una reducción del 15% en la resistencia a la insulina es un cambio bastante significativo", afirma Soren Harnois-Leblanc, Ph.D., R.D., autora principal del estudio e investigadora posdoctoral en el Departamento de Medicina Poblacional del Harvard Pilgrim Health Care Institute y de la Facultad de Medicina de Harvard, ambos en Boston. "Nuestros hallazgos indican que pasar de comportamientos sedentarios a una actividad física de moderada a intensa o dormir, aunque solo sean unos minutos al día al principio, era beneficioso para la salud".
Para evaluar el impacto de las actividades diarias habituales en el desarrollo de la resistencia a la insulina en los adolescentes, los investigadores examinaron los datos de salud de Project Viva, un estudio en curso respecto a la salud de niños nacidos en el período 1999-2002 y sus madres. La resistencia a la insulina se midió utilizando el modelo homeostático de evaluación de la resistencia a la insulina (HOMA-IR, por sus siglas en inglés), una prueba que estima la resistencia a la insulina basándose en los niveles de glucemia e insulina en sangre en ayunas. En la primera etapa de la adolescencia, con una edad promedio de casi 13 años, 802 participantes llevaron registros de sueño y usaron un acelerómetro (un sensor que cuantifica las aceleraciones del movimiento, a partir del cual los investigadores pueden deducir la intensidad y la duración de la actividad física) de forma constante durante entre 7 y 10 días, lo que proporcionó un desglose de las actividades de movimiento que realizaban durante un período típico de 24 horas.
Con diferencia, el mayor porcentaje del tiempo diario, el 48% u 11.5 horas al día, se dedicaba a actividades sedentarias. Algunos ejemplos de tiempo sedentario pueden ser estar sentado en clase, hacer las tareas, desplazarse a la escuela y el tiempo libre por la noche, que a menudo se dedica a mirar pantallas de dispositivos electrónicos o ver la televisión.
Otras actividades diarias, registradas durante un período de 24 horas, incluyeron dormir (un 33%), actividad física de baja intensidad (como caminar de manera casual, un 17%) y actividad física de intensidad de moderada a intensa (como correr o nadar, un 2%).
A continuación, los investigadores calcularon en qué medida un cambio de tan solo 30 minutos de actividad sedentaria a diversos tipos de actividad física o dormir podría haber influido en los niveles estimados de resistencia a la insulina en 394 de los participantes en el estudio.
Los hallazgos del estudio fueron los que se indican a continuación:
- Los adolescentes que sustituyeron 30 minutos de sedentarismo por actividad física de moderada a intensa (como correr, nadar o jugar al baloncesto) pudieron reducir la resistencia a la insulina, o disminuir su puntuación HOMA IR, en casi un 15%.
- Los participantes que cambiaron 30 minutos de tiempo sedentario por dormir pudieron reducir la resistencia a la insulina en casi un 5%.
- Cambiar 30 minutos de tiempo sedentario por actividad física de baja intensidad (como caminar) no supuso un cambio significativo en los niveles de resistencia a la insulina.
- Si bien la composición de la actividad se asoció a la resistencia a la insulina, no se asoció a los niveles de adiponectina (una hormona producida por las células grasas) ni con los niveles de glucosa en ayunas (una medida que se utiliza frecuentemente para diagnosticar la prediabetes y la diabetes tipo 2).
"Este estudio indica que los adolescentes pasan gran parte del día de forma sedentaria y solo una pequeña parte del tiempo realizan actividad física", indicó el Dr. Kershaw Patel, voluntario de la American Heart Association y presidente electo del Consejo de Epidemiología y Prevención de la Asociación. "Curiosamente, los adolescentes que realizaban una actividad física de moderada a intensa en la primera etapa de la adolescencia mostraban señales de menor resistencia a la insulina más adelante. La conclusión principal es que llevar una vida activa desde una edad temprana puede marcar una gran diferencia para la salud a largo plazo". Patel, que no participó en este estudio, es profesor adjunto de cardiología en el DeBakey Heart & Vascular Institute del Houston Methodist Hospital, en Houston.
Las métricas de las Life's Essential 8 de la American Heart Association (sitio web en inglés) para una salud cardiovascular óptima incluyen estrategias para incorporar un estilo de vida saludable en la vida cotidiana. Por ejemplo, atenuar las luces antes de acostarse, crear una rutina nocturna que no incluya dispositivos electrónicos con pantallas y poner el teléfono en modo "no molestar" (o dejarlo fuera del dormitorio mientras se duerme) puede ayudar a mejorar la calidad y la cantidad del sueño. Integrar las actividades físicas en el tiempo social con amigos, para despejar la mente o reducir el estrés, puede hacer que las caminatas u otros ejercicios sean más atractivos que las actividades sedentarias.
Aunque en el estudio no se encontró una relación entre dedicar más tiempo a la actividad física ligera y una menor resistencia a la insulina, los investigadores instan a realizar más investigaciones sobre este tema.
"Dedicar más tiempo a la actividad física ligera puede ser beneficioso para prevenir las enfermedades cardiometabólicas en adultos. La actividad física ligera es un objetivo interesante porque probablemente sea más fácil de integrar en las rutinas diarias", mencionó Harnois-Leblanc.
El presente estudio tuvo algunas limitaciones, entre ellas que solo se disponía de información sobre la resistencia a la insulina en etapas finales de la adolescencia del 49% de los participantes cuyos datos de acelerómetro se habían recopilado en la primera etapa de la adolescencia. Además, este análisis de datos y estudio de modelización predictiva no permite demostrar la relación causa-efecto entre las actividades diarias y la resistencia a la insulina.
Detalles, antecedentes y diseño del estudio:
- El estudio incluyó información sobre la salud de 802 participantes, de entre 12 y 17 años, nacidos entre los años 1999 y 2002 en el este de Massachusetts, y que participaban en Project Viva, un estudio en curso destinado a mejorar la salud de los niños y sus madres.
- El 52% de los participantes era mujer, el 64% se identificaba como blanco no hispano, el 15% se identificaba como negro no hispano y el 9% se identificaba como hispano.
- Participantes en la primera etapa de la adolescencia (edad promedio de 12.9 años) llevaron un acelerómetro en la muñeca durante un período de entre 7 y 10 días consecutivos y completaron registros de sueño, lo que permitió a los investigadores calcular la cantidad promedio de minutos de cada período de 24 horas que se dedicaban a dormir frente al tiempo sedentario frente a la actividad física ligera frente a la actividad física de moderada a intensa.
- En las etapas finales de la adolescencia (edad promedio de 17.5 años), se realizaron análisis de sangre en ayunas a 394 participantes con datos de acelerómetros para calcular los niveles de adiponectina (una hormona producida por las células grasas), glucosa (azúcar) e insulina. Se utilizaron los niveles de glucosa e insulina en ayunas para calcular el HOMA-IR, con el fin de ayudar a estimar el riesgo de progresar a diabetes tipo 2.
- Los investigadores utilizaron un método estadístico denominado análisis de datos composicionales para examinar la distribución de cuatro tipos de actividades físicas en un período de 24 horas. A continuación, utilizaron modelos para estimar cómo las sustituciones de 30 minutos de un comportamiento por otro podrían influir en los resultados de las pruebas en las etapas finales de la adolescencia. Los resultados se ajustaron según la edad, el sexo, la estación del año en la que los participantes llevaron el acelerómetro, el nivel educativo de la madre y los ingresos familiares.
Los coautores, las divulgaciones y las fuentes de financiamiento se indican en el resumen.
Las afirmaciones y conclusiones de los estudios que se presentan en las reuniones científicas de la American Heart Association/American Stroke Association son exclusivas de los autores de estos estudios y no constituyen necesariamente la política ni la posición de la Asociación. La Asociación no ofrece ninguna declaración ni garantía de ningún tipo en cuanto a su exactitud o confiabilidad. Los resúmenes que se presentan en las reuniones científicas de la Asociación no son revisados por expertos, sino que los paneles de revisión independientes los seleccionan y consideran en función del potencial que tengan de ser un aporte a la diversidad de temas y opiniones científicos analizados en la reunión. Los hallazgos se consideran preliminares hasta que se publiquen como un artículo completo en una revista profesional científica revisada por expertos.
La Asociación recibe más de un 85% de sus ingresos de fuentes que no son empresas. Estas fuentes incluyen contribuciones de personas particulares, fundaciones y patrimonios, así como ganancias por inversiones e ingresos por la venta de nuestros materiales informativos. Las empresas (incluidas las farmacéuticas, los fabricantes de dispositivos y otras compañías) también realizan donaciones a la Asociación. La Asociación tiene políticas estrictas para evitar que las donaciones influyan en el contenido científico y en las posturas de sus políticas. La información financiera general está disponible aquí (sitio web en inglés).
Recursos adicionales:
- Una entrevista en video con el experto voluntario de la American Heart Association, el Dr. Antonio Cabrera, y multimedia adicional están disponibles en la columna derecha del enlace de publicación.
- comunicado de prensa en inglés
- Después del viernes 20 de marzo del 2026, consulte el Resumen oral 71 en el Planificador de Programa En Línea las Sesiones Científicas EPI|Lifestyle del 2026 (sitio web en inglés).
- Comunicado de prensa de la American Heart Association: El tiempo excesivo frente a la pantalla entre los jóvenes puede plantear riesgos para la salud cardíaca (sitio web en inglés) (agosto del 2025)
- Información de salud de la American Heart Association: Recomendaciones de la American Heart Association respecto de la actividad física en adultos y niños (sitio web en inglés) (enero del 2024)
- Información de salud de la American Heart Association: ¿Cómo puedo ayudar a mi hijo para que realice más actividad física? (sitio web en inglés) (octubre del 2023)
- Declaración científica de la American Heart Association: El acondicionamiento cardiorrespiratorio en los jóvenes: un importante indicador de salud (sitio web en inglés) (agosto del 2020)
- Si desea obtener más noticias sobre las Sesiones Científicas EPI|Lifestyle del 2026, síganos en X @HeartNews, #EPILifestyle26.
Las Sesiones Científicas EPI|LIFESTYLE de la American Heart Association es la reunión más importante del mundo dedicada a los últimos avances en ciencia de la población. La reunión se realiza del martes 17 al viernes 20 de marzo del 2026 en Boston. El objetivo principal de la reunión es promover el desarrollo y la aplicación de la ciencia traslacional y de la población para prevenir enfermedades cardíacas y ataques o derrames cerebrales, y fomentar la salud cardiovascular. Las sesiones se centran en los factores de riesgo, la obesidad, la nutrición, la actividad física, la genética, el metabolismo, los biomarcadores, la enfermedad subclínica, la enfermedad clínica, las poblaciones saludables, la salud global y los ensayos clínicos orientados a la prevención. Los Consejos de Epidemiología y Prevención y de Estilo de Vida y Salud Cardiometabólica (Estilo de vida) planificaron conjuntamente las Sesiones Científicas EPI|Lifestyle del 2026. Siga la conferencia en X en #EPILifestyle26.
Acerca de la American Heart Association
La American Heart Association es una fuerza incansable para un mundo de vidas más largas y saludables. La organización ha sido una fuente líder de información sobre salud durante más de cien años y su objetivo es garantizar la equidad en la salud en todas las comunidades. Con el apoyo de más de 35 millones de voluntarios en todo el mundo, financiamos investigaciones vanguardistas, defendemos la salud pública y proporcionamos recursos fundamentales para salvar y mejorar vidas afectadas por enfermedades cardiovasculares y ataques o derrames cerebrales. Trabajamos incansablemente para hacer avanzar la salud y transformar vidas cada día mediante el impulso de avances y la implementación de soluciones comprobadas en las áreas de ciencia, políticas y cuidados. Comuníquese con nosotros en heart.org (sitio web en inglés), Facebook o X, o llame al 1-800-AHA-USA1.