Aspectos destacados de la declaración:
- La actividad física regular mejora la presión arterial, la sensibilidad a la insulina, los niveles de colesterol y la aptitud cardiorespiratoria en adultos con sobrepeso u obesidad, independientemente de la pérdida de peso, según una nueva declaración científica de la American Heart Association (Asociación Americana del Corazón).
- La actividad física es una parte esencial del tratamiento efectivo de la obesidad, y es posible que añada beneficios para la salud incluso con medicamentos o una cirugía para la pérdida de peso, lo cual fortalece los resultados cuando se utiliza junto con los tratamientos actuales.
- El éxito a largo plazo de la pérdida de peso depende del apoyo basado en un equipo, con médicos y otros profesionales de la salud que ayuden a las personas a desarrollar y mantener hábitos de salud realistas.
Prohibida su divulgación hasta las 4 a. m. hora del centro/5 a. m., hora del este, del lunes 1 de junio del 2026
DALLAS, 1 de junio de 2026 — Con la obesidad (sitio web en inglés) que ahora afecta a más del 40% de los adultos en EE. UU. y tasas en aumento de enfermedades cardíacas (sitio web en inglés), una nueva declaración científica de la American Heart Association requiere un método de tratamiento integral que coloque a la actividad física en primer plano. Se publicó hoy la declaración, Role of Physical Activity in Obesity Treatment and Cardiometabolic Health, (El rol de la actividad física en el tratamiento de la obesidad y la salud cardiometabólica) en Circulation (sitio web en inglés), la revista médica insignia revisada por pares ‑de la Asociación.
La declaración subraya el hecho de que la actividad física regular mejora la presión arterial, la sensibilidad a la insulina (sitio web en inglés), los niveles de colesterol (sitio web en inglés) y la aptitud cardiorespiratoria en adultos con sobrepeso u obesidad, independientemente de la pérdida de peso. Estos hallazgos respaldan la necesidad del ejercicio como un componente fundamental de cualquier estrategia para la pérdida de peso, incluidos los medicamentos o la cirugía (sitio web en inglés), ya que la actividad física ofrece importantes beneficios cardiometabólicos por derecho propio.
"Los médicos y los profesionales de la salud a menudo se enfocan en la pérdida de peso para ayudar a las personas a disminuir su riesgo de enfermedades cardíacas. La pérdida de peso sin dudas aporta beneficios para la salud, especialmente cuando se sostiene a largo plazo. Sin embargo, fomentar la actividad física siempre debería ser una parte importante del plan de atención, ya que puede apoyar tanto la pérdida de peso como el mantenimiento a largo plazo", afirmó Damon L. Swift, Ph.D., FAHA, voluntario de la American Heart Association y jefe del grupo de redactores de la declaración científica, y profesor adjunto de kinesiología en la University of Virginia en Charlottesville. "La actividad física ofrece poderosos beneficios para la salud cardíaca y metabólica, incluso cuando la balanza parece no moverse. Estos beneficios son especialmente importantes debido a que muchas personas con sobrepeso u obesidad ya tienen factores de riesgo cardiovasculares".
¿Cuántas horas de ejercicio?
"Para la mayoría de las personas, es poco probable que el ejercicio cardiovascular, sin cambios en la dieta, dé como resultado una gran cantidad de pérdida de peso. Los cambios en la alimentación siguen siendo el impulsor principal de la pérdida de peso", dijo Swift. "Sin embargo, la actividad física tiene un papel de respaldo poderoso cuando se combina con otros tratamientos, incluida la alimentación saludable, los medicamentos para la pérdida de peso o la cirugía. El ejercicio puede ayudar a las personas a perder un poco más de peso, a conservar una masa magra importante, especialmente con el ejercicio de resistencia, y a mejorar la salud en general".
Swift dijo que, cuando las personas pierden peso reduciendo las calorías, también pierden músculo. Los estudios demuestran que, agregar ejercicio a la pérdida de peso basada en la alimentación, conserva una mayor cantidad de músculo, en comparación con la dieta sola. El entrenamiento de fuerza o resistencia parece especialmente efectivo, particularmente para personas de edad media y adultos mayores. Comer la cantidad de proteína diaria recomendada también ayuda al cuerpo a mantener el músculo mientras se pierde grasa. Mantener el músculo no solo se relaciona con la fuerza, sino que también ayuda con la movilidad, el metabolismo y el control del nivel de azúcar en sangre.
Por sí solo, el ejercicio generalmente no lleva a una pérdida de peso clínicamente significativa, a menos que las personas puedan mantenerse activas durante largos períodos todas las semanas.
- La declaración científica resalta el hecho de que el ejercicio en sí rara vez lleva a una pérdida del peso corporal de un 5% o más, a menos que los niveles de actividad aeróbica sean bastante altos, al menos entre 225 y 420 minutos por semana.
- Menos del 15% de las personas alcanzan una cantidad de pérdida de peso clínicamente importante solo a través del ejercicio. Una pérdida de peso modesta de alrededor del 3% (y menos del 5%) del peso corporal es más fácil de alcanzar y brinda algunos beneficios para la salud.
De acuerdo con las estadísticas sobre enfermedades cardíacas y derrames cerebrales (ataques cerebrales) de 2026 (sitio web en inglés) de la American Heart Association, la mayoría de las personas en EE. UU. no realizan una cantidad de actividad física para obtener beneficios para la salud, mucho menos para la pérdida de peso.
- Solo 1 de cada 4 adultos estadounidenses y 1 de cada 5 jóvenes de 6 a 17 años cumplen con las recomendaciones para estar físicamente activos.
La American Heart Association recomienda que los adultos realicen al menos 150 minutos de actividad aeróbica de intensidad moderada a la semana o 75 minutos de actividad aeróbica vigorosa a la semana. A fin de maximizar los resultados para la salud, estas pautas sobre la actividad aeróbica se deben combinar con actividades de fortalecimiento muscular de, al menos, intensidad moderada, dos o más día a la semana. La constancia de estos niveles de actividad física se correlaciona con mejoras importantes en los factores de riesgo de enfermedades cardíacas y una marcada reducción de la mortalidad por causas cardiovasculares y de otros tipos.
¿Por qué es necesario que siga haciendo ejercicio luego de alcanzar mi peso objetivo?
Swift dijo que mantener la pérdida de peso a menudo es más difícil que alcanzarla. La declaración resalta pruebas sólidas de que los niveles altos de actividad física constante (a menudo entre 200 y 300 minutos de actividad física de intensidad moderada por semana) están asociados con el mantenimiento de una pérdida de peso a largo plazo‑y que es considerablemente más que los 150 minutos por semana recomendados por la American Heart Association (sitio web en inglés) para la salud cardiovascular.
Sin embargo, si no puede alcanzar esos niveles, aún resulta beneficioso mantener una rutina regular con algunos ejercicios y mantenerse tan activo como sea posible. Hacer cualquier tipo de actividad física es mucho mejor que hacer nada.
"Muchos de los beneficios para la salud alcanzados a partir de la pérdida de peso se pueden revertir si se vuelve a ganar peso", afirmó. "La actividad física no solo puede ayudar a mantener la pérdida de peso, sino que también puede proteger la salud cardiovascular, incluso si se vuelve a ganar un poco de peso, ayudando a conservar las mejoras anteriores en cuanto a presión arterial y sensibilidad a la insulina".
¿Cómo se ve un tratamiento exitoso para la obesidad?
"Al igual que cualquier otro problema médico, el tratamiento de la obesidad se debería personalizar según las necesidades específicas de la persona, y generalmente requiere un enfoque integral de varios frentes que se logra mejor con la orientación de un profesional de atención médica", afirmó Swift. "Esto no solo apoya la responsabilidad individual, sino que, al igual que no trataríamos la presión arterial alta o la diabetes por cuenta propia, los mejores resultados en el tratamiento de la obesidad llegarán a partir de la colaboración con el médico y el equipo de cuidados de salud".
Debido a que el éxito a largo plazo depende del apoyo, la declaración enfatiza el rol de los médicos y los profesionales de cuidados de salud para ayudar a las personas a abordar la obesidad estableciendo objetivos realistas, manteniéndose motivadas y utilizando métodos basados en pruebas que incluyan medicamentos o cirugía, asesoramiento y herramientas digitales. Los planes de tratamiento deberían considerar una sólida comunicación entre el médico y el paciente, evaluaciones médicas integrales y planes para la atención de seguimiento.
La declaración destaca el modelo de las 5A como una opción para fomentar satisfactoriamente la participación en una actividad física regular:
- Assess (Evaluar): descubrir la intención de la persona de participar y el conocimiento sobre un mayor nivel de actividad física.
- Advise (Asesorar): ofrecer información para aumentar la comprensión de la persona sobre los métodos para incorporar la actividad física en su vida diaria.
- Agree (Acordar): colaborar para establecer objetivos SMART, es decir:
- Specific (Específicos),
- Measurable (Medibles),
- Achievable (Alcanzables),
- Relevant (Relevantes) y
- Time bound (De tiempo limitado).
- Assist (Ayudar): colaborar con la resolución de problemas y las estrategias para lograr un objetivo SMART.
- Arrange (Organizar): crear planes para revisar el progreso y proporcionar referencias para apoyo adicional.
La incorporación de la actividad física en un plan de tratamiento para la obesidad puede incluir un amplio rango de opciones:
- Intervenciones clínicas adecuadas como medicamentos o cirugía para la pérdida de peso
- Recomendación a fisioterapeutas, kinesiólogos o fisiólogos del ejercicio
- Consultas con otros profesionales de cuidados de salud auxiliares como enfermeros/enfermeros facultativos, dietistas registrados, educadores/entrenadores de salud o consejeros conductuales
- Uso de tecnología, incluidos los registros de salud electrónicos, podómetros económicos y tecnologías digitales como aplicaciones de salud para móviles y dispositivos de uso en el cuerpo (como relojes inteligentes o parches adhesivos con sensores) para el monitoreo en tiempo real a fin de apoyar o facilitar cambios en el estilo de vida.
"A pesar de los beneficios conocidos de la actividad física, muchas personas enfrentan desafíos para mantenerse activos, incluidas las limitaciones de tiempo y el acceso limitado a maneras seguras y convenientes de moverse durante las rutinas diarias. Resolver estas barreras puede ayudar a apoyar hábitos más saludables con el tiempo", afirmó Stacey E. Rosen, M.D., FAHA, presidenta voluntaria de la American Heart Association y directora ejecutiva del Katz Institute for Women's Health, además de vicepresidenta sénior de salud de la mujer en Northwell Health, en la Ciudad de Nueva York. "La American Heart Association apoya las políticas de salud pública basadas en pruebas que integran la evaluación de la actividad física, la receta y la recomendación para la prestación de cuidados de salud, y ayudan a que la actividad física sea más fácil y más accesible para personas de todas las edades y capacidades. Las investigaciones demuestran que un diseño de comunidad segura, las oportunidades de realizar actividad física en las escuelas y en los lugares de trabajo, junto con el acceso a un transporte activo (sitio web en inglés) puede incrementar el movimiento diario y apoyar la salud cardiovascular y metabólica a largo plazo".
"Para muchas personas, la pérdida de peso duradera puede ser algo difícil de lograr. Cuando se agrega el movimiento como parte del cuidado para la obesidad, no solo apoya los objetivos de pérdida de peso, sino que también mejora los factores de riesgo clave para la salud", afirmó Swift. "La actividad física se debería prescribir y priorizar por sus beneficios cardiovasculares y metabólicos en el tratamiento de la obesidad. El ejercicio lo puede ayudar a estar más saludable, incluso si no pierde peso".
El grupo voluntario de redacción preparó esta declaración científica en nombre del Consejo de Estilos de Vida y Salud Cardiometabólica; el Consejo de Enfermería Cardiovascular y de Ataques o Derrames Cerebrales; el Consejo de Cardiología Clínica; el Consejo de Hipertensión y el Consejo de
Derrames Cerebrales de la American Heart Association. Las declaraciones científicas de la American Heart Association promueven una mayor conciencia sobre los problemas causados por las enfermedades cardiovasculares y los ataques o derrames cerebrales, y ayudan a facilitar las decisiones fundamentadas sobre los cuidados de salud. En las declaraciones científicas, se describe lo que se conoce actualmente sobre un tema y las áreas que necesitan investigación adicional. Si bien en las declaraciones científicas se informa el desarrollo de las pautas, no constituyen recomendaciones de tratamiento. Las pautas de la American Heart Association proporcionan las recomendaciones oficiales de la práctica clínica de la Asociación.
Los coautores son Leanna M. Ross, Ph.D., FAHA, Vicepresidenta; Deepika R. Laddu, Ph.D., FAHA;
Molly B. Conroy, M.D., M.P.H., FAHA; Charles A. German, M.D., M.S., FAHA; Lorraine S. Evangelista, Ph.D., R.N., FAHA; Francoise A. Marvel, M.D. y Gerald J. Jerome, Ph.D., FAHA. Las declaraciones de los autores se encuentran en el artículo.
La Asociación recibe más de un 85% de sus ingresos de fuentes que no son empresas. Estas fuentes incluyen contribuciones de personas particulares, fundaciones y patrimonios, así como ganancias por inversiones e ingresos por la venta de nuestros materiales informativos. Las empresas (incluidas las farmacéuticas, los fabricantes de dispositivos y otras compañías) también realizan donaciones a la Asociación. La Asociación tiene políticas estrictas para evitar que las donaciones influyan en el contenido científico y en las posturas de sus políticas. La información financiera general está disponible aquí. (sitio web en inglés)
Más de 8 de cada 10 adultos (82%) en EE. UU. aseguran que confían en que la American Heart Association proporciona información confiable sobre salud pública, según una reciente encuesta del Annenberg Policy Center. (sitio web en inglés) La Asociación se ubicó en el segundo lugar, solo después de un proveedor de cuidados de salud personal.
Recursos adicionales:
- Los recursos multimedia adicionales se encuentran en la columna derecha del vínculo de la publicación
- Comunicado de prensa en inglés
- Después de las 4 a. m., hora del centro/5 a. m., hora del este, del lunes 1 de junio de 2026, consulte el manuscrito en línea.
- El Desafío Heart on the Move de la American Heart Association es un programa de 21 días, basado en pasos, diseñado para ayudar a las personas a desarrollar una rutina constante de movimiento de una manera que se adapte a la vida diaria.
- Declaración científica de la American Heart Association: Obesidad y enfermedades cardiovasculares (sitio web en inglés)
- Información de salud de la American Heart Association: Alimentación saludable
- Información de salud de la American Heart Association: Acondicionamiento físico (sitio web en inglés)
- Información de salud de la American Heart Association: Salud cardiovascular-renal-metabólica (sitio web en inglés)
- Información de salud de la American Heart Association: Instrumentos de política para mejorar la educación física (sitio web en inglés), la actividad física en la juventud y aprendizaje social y emocional (PDF)
- Siga las noticias de la American Heart Association/American Stroke Association (Asociación Americana del Derrame Cerebral) en X @HeartNews (sitio web en inglés)
- Siga las noticias de Circulation, la principal revista científica de la American Heart Association en X @CircAHA. (sitio web en inglés)